martes, 5 de julio de 2011

El Vecindario del Adiós

Y traigo arrastrando la nostalgia. Paso a paso voy siguiendo la espalda de esta resignación, que mientras se me calman los suspiros de añoranza, es mi única boya. Es la resignación de la esperanza, de esa luciérnaga que no entiende cuando empieza a quemar, maldita esperanza que no me deja dejar de mirar la misma puerta blanca. Voy empacando mi maleta y cada intervalo se vuelve mas largo hasta que esta puerta pueda dejar de robarse mi atención. A migajas voy empacando mi vida y doblando los cajones de mi corazón, buscando tu llave para echarle cerrojo a todo lo que fue. Con tu baúl a sus espaldas, un amor más que se aloja en el vecindario del adiós. Y de todos mis amores encerrados detrás de sus ventanas, me diste el amor que mas amaba. 

He dejado abrir las ventanas de amores pasados para que puedan probar el aire y beber la lluvia. Se han vuelto sabios consejeros de mi vida y en su tiempo abriré tu ventana para que puedas ser ese recuerdo de amor consejero. Mis recuerdos, mis amores que ayer me dieron cicatrices hoy me dan gozo en la memoria.  Hoy por hoy estoy comprando cadenas, autaudes, maderos y cerrojos. Hoy por hoy no puedo dejar ver la sombra de este amor que tanto me duele guardar.  Espero con ansias el día en que pueda desatrancar tu puerta y volverte a leer volverte a saborear en mis recuentos sin sufrir el dolor de tu partida. Guardo tus palabras, tus fotos, tus sonrisas y todas la veces que hicimos el amor, guardo los viajes y la primera vez que fumé, guardo hasta a tus amigos y tu familia que llegue a sentir mía, guardo las sensaciones de ver colgado mi nombre en la casa de tu madre. Guardo todo lo que fue mi vida contigo y guardo pedazos muertos de mí que se han caído de mi pelo detrás de tus pisadas. Mas importante guardo quien fui a tu lado, tanto esos pedazos negros como las mejores vistas de mí, todo lo mejor de mí que fui contigo, la ama de casa, la esposa, la amiga, guardo esos papeles, esos roles, que siento antinatural ponerlos bajo llave. Lo mas peligroso son esos sueños que hicimos juntos, las ilusiones de un futuro y de un caminar, a esos los encarcelo con mucho cuidado y son quienes mas tardaran en volver a salir, porque si me permito recordar lo que pudo ser y no fue, lo que pudimos tener y no tuvimos, no podré hacer nuevos sueños a lado de alguien mas. 

Y la expresión "ya que" me viene a la medida. No hay mas que hacer. Y de nuevo este animalito incandescente que me revolotea por los oídos, "quizás". No, no. No "quizás", "ya que". Pero "¿y si?". ...... Suspiro...... 

Siempre se ha escrito de la batalla entre mente y corazón, solo que aquí no hay lucha que librar. Esta mente conoce sus limitaciones y sabe donde no es terreno suyo y donde habrá que darle rienda suelta al corazón. Pero pobre corazón que no entiende de mentes y la razón le tiene lástima. Corazón ciego que no quiere dejar ir lo que ya esta muerto. Corazón joven que como niño se aferra a su mascota sin vida pidiéndole a mamá que le devuelva la salud. Hoy mi corazón se ha vuelto triste porque este amor ya no respira, porque se ha quedado inmóvil y como niño que es... no lo entiende. La mente calma y tierna le repite lo que es real y lo que dejó de ser y no puede ser más. 

Calma corazón mio, llora y calma, déjame mecerte en mi brazos corazón mio y llora y calma. Calma corazón mio, calma y duerme. Apaga las luces del vecindario del adiós. Detrás de cada ventana la calma de la oscuridad y sobre una única ventana, se posa una luciérnaga. 

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