Qué fortuna tener paredes blancas donde puedas llenar a manuscrita cada rincón de los muros y el techo circulando los focos que alumbran esos tus dos cuerpos calentándose a mares en un movimiento continuo. Ella acaricia tu espalda robándote expresiones femeninas y excitadas. Te mira tierna y deseosa mientras lees en sus ojos la incredulidad de una broma mal gastada. Algo hipócrita y no lo suficiente para que él lo note. Quiere morderte y gozarte, arañarte. Él esta perdido en su piel y en su placer. Le recorres los muslos carnosos con tu lengua herviente. Te falla la rigidez altiva. Ella no piensa en ti. Su mirada se ha robado tus páginas blancas de concreto para dibujar los contornos de quien desea. Mira que piensas que la estas enamorando.
Ya ni siquiera la fotografía de otro cuerpo mas gustoso, mas dotado la mantiene concentrada. Parece estar haciendo cuentas. Envidio su capacidad de acostarse para borrar sus propios pasados de peso. Le comparo mi cobardía que aun permanece de probar labios ajenos. Mujer de ingle inquieta, piernas fuertes y corazón enjugado. ¿O a caso solo esta burlándose de ti? Se esta vengando de tus trastadas que por largos años habrás de cometerle.
Ella ya le conoce y él a ella no. Está ignorante de su enmascarada figura que no recuerda de un par de días adelante. Ha venido a buscarte antes de que él la hiera. Y yo te miro tranquila mientras gozas en ella. Te hundes iluminado intentando escapar de todos mis recuerdos que cazan y te engullen. Si pudieras verle la cara te sentirías avergonzado. Tiene la mirada clavada en el techo mas gustosa del papel que del plástico. Y ella me mira cómplice de una carne lasciva compartida y hermana. Deseo bollero de joderte. Sabe ya que es inevitable se enamore de ti, no en vano te ha conocido la próxima víspera. Pero te tiene todo un año por adelantado para romperte la columna antes de que la entrices. La venganza tiene mas sazón cuando se sirve como entrada y con un buen vino.
Despacio se desnudan, la arrojas al colchón con jugueteos, ella te ha dejado entrar insegura y bebida, deseosa y vengativa de lo no sucedido. Me ha confesado que ama a otro hombre. ¿Te lo ha dicho? No, no lo ha hecho. He querido detenerla. No, no he podido. Me lo ha dicho todo y no he querido interferir. Sigo pintando mi raya, en mi beneficio esta vez. Te juré distancia y no seré mas tu escudo.
Bésame gozoso de volverme a econtrar, bésame en tu locura de saberte egoista, de impedir mi partida. Cómeme la lengua que te ha extrañado en estas tus largas horas de vuelta al este. Bésame en tu sueño y acaríciame en tu recuerdo. No me preguntes más si quiero apagar las luces. Aun voy a marcharme. Aun me iré apartando, esta vez por convicción y amor propio. Aun si me distingues en sus pliegues, me reconoces en sus palabras. Evocas mi imagen en sus ojos y mi sabor en sus labios. Y ella quiere provocártelo quiere sentirse otra mujer en tus brazos, quiere sentirse la mujer que alguna vez ocupé y que me llevo conmigo. ¿Porqué si sabiendosé perra, quiere vestirse con mi piel? ¿Porqué si sabiendosé dueña de tu cuerpo, de tus pensamientos y pronto de tu amor quiere recordarte mi presencia olvidada? ¿Porqué hoy, que con mis alas bien altas, bien atadas estoy convencida de amar mis pasos y presente, así como lo has dejado, hoy que así me he vuelto a enamorar de mis manos? Hoy que releo tus recientes logros me sé certera de tus decisiones y las mías. Hoy me siento feliz, tranquila de pasearme lejos. Tranquila de saber que no te dejarás de ella.

