viernes, 29 de junio de 2012

Entelequia Pura





27 de Junio, 2012.

Al galope de cada nota estoy sentada. Esas voces que a silencios alimentaban una a una mis dudas empiezan ya por relamerse los bigotes. Hacen frente al ladrido y lloriqueo de miedos infundados; esas fobias al pánico mismo tan solo nutridas por las manos de un reloj cauterizado.

Dos pares de pies se acarician en el desperezar lento del sol que madruga. Él ve partir el monótono hastío de una línea de colmillos partidos. El café espera ardiendo en la cocina en la absorción distraída de tu mirada. Anoche intenté ocultarte tras la cortina de mi pelo, celosa del aire que te llevas a la boca. Desnuda, ella encamina tu olvido del mundo que, imparable, continúa ahí fuera. Un sol extendido toca en la ventana desnuda. Esa mano inquieta y mordida lo guía a tono español a otro escenario. Siguen ambos esa coreografía natural y espontánea que delinean sus pasos. Baila conmigo. Tararea esa composición tuya a mis orejas bien puestas. Envuélveme en tu ritmo para olvidar toda concurrencia de un piso de mármol

Cansada, lleva sus manos dormidas para acariciarle la espalda. Él vuelve la cara para encontrarle los labios. Sigo el camino de migas desperdigadas que son nuestros momentos. Oraciones escapadas, esporádicas, discontinuas de una historia sin prisa. Déjame hilar los instantes que robados, se van posando en el pentagrama que es mi escribir contigo. Quiero vendarte el alma para escuchar uno a uno el recuento de tus voces, de cada uno de tus nombres.

Es precisamente el número que designa este día el que me torna egoísta. Déjame pedirte tus 34, y si me concedes después, tus 35.  Déjame robarte el escaparate a tiempos de un cachorro cazador de vampiros en Broxbourne, Essex. Seré presa, seré maraña de cabellos altivos en la disparidad de ideas tan opuestas que  encuentran  la perfecta armonía en un mismo proceso de pensamiento.

Una noche, entre los hilos de vapor tejidos de alcohol, deje escapar tu nombre. La traición de mi lengua bebida se vio avivada en una cadena de burlas por mi interés, recién tangible, de tu letrada boca. Hoy por hoy, la distancia, desde esa noche hasta el trote de cuatro patas díscolas que duermen al pie de mi cama, pudiera parecer camino de atajos. Pudiera parecer, repito, sin embargo, mis manos de roca se tornan deleznables bajo la amenaza del tintineo de tus llaves. Aun contrariada, tu voz, tu música, la historia de cada palabra, cada nota, las caricias de tus dedos a las cuerdas, descalzan mi aprensión.

Y… y me permito fantasear a tus espaldas. Me permito jugar en la posibilidad de lo improbable, de lo lejano. Es ese el espejo de carne que comparte nuestros nombres, el que sin sospecha ha engendrado en mí una curiosidad esperanzada. Que si de la esperanza nos hacemos líneas, ese gusanito de luz y yo llevamos una relación disimuladamente estólida. Pero esos son secretos que guardo aun, para dejar que seas tu quien los encuentre. Ara en es ese rinconcito de privacidades, en un nombrado ‘espacio de confianza’ para las disimuladas ocasiones, en las que tu respuesta o la mía, lleven por encabezado un ‘no’.

No buscó tus explicaciones, no necesitas de razones. Tengo las propias y las propias me bastan.
A intervalos te muestras confundido por la falta de una realeza auto-adjudicada. En un reino de princesas de cinturón de castidad y descoronadas, somos los gatos los dueños de cada eslabón sin uso, cada cadena empolvada, cada campana al cuello para convocar a los ángeles. No me hacen falta grilletes, ni contratos y mucho menos un teléfono de enlace directo al cielo. La imposición tácita de bozales y sellos me vienen de sobra.

Hoy te hago entrega expresa de nuestro apetito, el mio y el tuyo, el tuyo en el mio. Si en tu copa de vino encuentro mi papel objeto, si en tu sobremesa haces de mí tu digestivo, llévate lejos esos ‘valores’ excedentes. No hagas caso del escandalo que asalta tus ojos ni de la certeza que ensordece tus oídos. Los has llamado mis extremos. Ese mi apetito fotografiado sin censura, sin tenedores, mi locura sometida, es tuyo. Es de tu saber mi devoción, mi inhalación, mi besar de cruces, mi credo inconforme a raíz de sotanas vacías y sus gritos de conversión. Lo que a tu conocimiento has nombrado como mis dos polos. Son tuyos.  Mis altas, mis bajas, mis alejados puntos cardinales, mis verdaderos extremos, eso y mas te confiero.

No conozco la certeza de mañana, pero son mis distintas voluntades, mis ¿qué’s?, los que se ocupan de elegir estaciones y paradas de un caminar, al fin y al cabo, entrópico. No vivo en pos de una oración suicida que busca de un punto final. Te presento envueltos para regalo mis puntos suspensivos, las comas y hasta los puntos y seguidos. Te empeño mi ortografía imperfecta para escribir sin censura capítulos extendidos sin edición. Soy de pasta dura y hojas de arroz para gozar de mis amantes favoritos: las interrogantes culminadas en un grito excitado del signo de exclamación. Y así, por ultimo te bautizo con cinco letras en la pila de tinta: Quien.

¿Mi diagnóstico? Quimera. ¿Mi pronostico? Entelequia pura. ¿Psicosis optimista? Con gusto.



sábado, 16 de junio de 2012

Desteñimiento de Deseos


Quiero rasgarme la piel, arrancarme todo olor. Esquilando recuerdos para bordar corridos de cabecera, lectura ligera. Quiero ser insabora, inodora. Quiero borrarme los puntos de sol de la cara. Quiero ser incolora. Me bañas en el cloro desinfectante de tu saliva. Bórrame. Háblame de dos en una sola persona. Cántame de ecuaciones incompletas, de integrales sin historia. No me cuentes relatos de princesas y dragones. Esos ya los he cazado y conquistado y matado y besado y sangrado. Pasado y presente. ¿Quién eres futuro?

Me hablas en rima, pentagramas y frases de antaño. Me enamoras. Esas verdades que suenan a mentiras de una lengua silenciada en veneno. Encarcela tu lengua en una boca tras los barrotes de mis dientes y labios. Colmo mi sed en tu lengua partida, siseante de una boca escamada. Mi memoria es sitiada por los escalofríos que me azota tu cuerpo. Una a una vas metiendo agujas entre mis uñas y mis dedos. 

La ventana insiste en ayudar a la lluvia a dibujarme lágrimas con la sombra de sus gotas. Caen pesadas sobre el cristal. Levanto las cejas para acentuar la incredulidad de un llanto que ya no vendrá. Finalmente se ha secado. Los carmines de mis dedos se sienten secos y comienzan a entrar en ese letargo tan esperado, tan necesario. Un descanso en el ojala de muchos años, jubilación temprana. Al menos por ahora. 

Los nubarrones se enredan en mis manos a merced del movimiento de mis dedos. Azotan la tierra a cada orden de mi boca. Arrullan mis dudas. Voy tejiendo a puntadas de tiempo un vestido para cenar esta noche contigo. Compartir una copa de vino y ofrecerte mis pechos de almohada. Esculcaré tus sueños mientras descansas en mis pecas. 

Voy a preguntarte y vas a negarte a contestar. Tengo bigotes excitados de curiosidad morbosa y mórbida; orejas pendientes. Vas a preguntarme y voy a derramarte mis entrañas. Voy a restregarme cariñosa contra tus muslos. Voy a gangrenarte mi carne envuelta para regalo: papel rosa y listones púrpura. 

Te entregué mi virginidad más puta y mi lujuria más casta; una cicatrización de calcio interrumpida. La espera y la paciencia bien han valido la pena si me han traído a toparme contigo. Serás mi amante esta noche. Voy a drogarme con los granos de luz que arranqué anoche del cielo. He robado a la reina Luna dos lacayos fieles y cuatro mas por si perdiera los primeros. Susurrantes, molestos, delincuentes me gritan a voces bajas. Me preguntan incesantes ¿cómo fue que me enamoraste?



viernes, 15 de junio de 2012

Frases Viejas


Paint on me, make me your canvas, strip me of my skin and dress me in color.

The blur of lipstick, naked skin and scribbling on the walls of the city, was my last take in of your sense.

Let the shadows of the city be your coat, shield your soul from the vast murmur.

Into de unkown, far between the edges of my lungs, parting my lips for air.

Behind the lightning bars of solitude, hiding for ever freedom, I'll dispose of your guards piece by piece.

Every part of life has its own particular beauty. Blurr my contour with your fingers, breath in my limits.

Missing curls define her figure into bright night sky.

Vicious dreams wake me up at night for the ring that bleeds me of the foul blood left in me.


White Demon


25/02/2005

Yesterday I stood
Standing strong
To the shadows of this soul
Oh forgotten mind

I stood in the middle
It’s me who is to blame   
Their red eyes were upon me                                                                                           
There is no blind shame

Take my hand & break it
Take my heart and turn into dust
Take my tears and spread them
Cause here’s my blood , drink it to the most

Hold up this glass with me
Cheer with the suffer of my blood
Drink it cold to freeze your soul
Cause you’ll never be my god

Don’t look down to me
These hands will not adore you
Don’t stand up to me
These lips will not proclaim you

Oh white demon I despise
I mark my own road, carving my own ice
So stay away from my plate
Cause I shall not eat from fate

Take your eyes off my lips
I will not greet you with the kiss of death
Take your hands off my hips
I shall not burry you with my own breath. 

viernes, 8 de junio de 2012

Monólogo de 400 Voces.


Bebo, bebo y bebo. Te escucho inundarte en una taza de apellidos y definiciones. Me baño en hojas de té buscando volver a mi cinta. Te escucho arrullarme, contarme historias que te fueron, te vinieron, te cogieron. Quiero pensar en los papeles que desempeño. Y pensar que fue mi transparencia, mi cristal el que acabé por mostrarte. Mi pudor, mi vergüenza, siempre ausentes.

-¿Quién te invitó a mi balcón? –
-¿Acaso fui yo? –
          -(¿"a caso" va junto?)
-Fui yo.-
- ¿Qué busco? –
-¿Que buscó?- Me dice ella, ella encerrada siempre en el espejo que habita.
-¿Será?-

 A variar con las preguntas que me gimen siempre. Me tejen la falta de respuestas.

-No sé qué decirte.
- No sé qué hago.-
- ¿Qué juegas?-
- Nada.-

 Me coge este dialogo monologuizado de 400 voces..... (repite conmigo) mo-no-lo-gui-za-do. 


Dame tres hojas para limpiarme las sonrisas que se me bajan por el cuello. Ya me despedí del hacha, la pluma, mis círculos. ¡Ella! Deja ya de acosarme en el espejo. Me repruebas. 


-Me da miedo mi miedo,-
-mi falta de miedo,-
-mi búsqueda de control.-

 Te estoy buscando y eso me aterra.

-No quiero buscarte,-
-no quiero procurarte.-

-¿Será que no quiero quererte?-
-¿Será que te encontré y quiero perderte?-

 No es mi estilo. No es mi fuerte.

Me hace compañía una arañita coqueta, chiquita. Sube, sube, sube, sube. Arañita, rañita, ranita.................... 

Volviendo a encontrar puntos suspensivos para suspender un nombre suspendido también por múltiples tildes.

Suspensión.

El tuyo: un simple acento tácito.  Mantengo oraciones en mi cajón. No encuentro esas definiciones que circundan la taza de un té caliente intentado traerme calma.

Tres parrafos, 15 líneas y 275 palabras….. ningún sentido.

Tus manos me recorrieron y me sangraron, y el placer olvidado en un dulce de orgullo con menta. Hace mucho tiempo pensé en escribir algo sin sentido. Pentagramas vacios sin silencios, solo con destiempos y malos acomodos.

Pista 10 y le busco sentido a mis palabras. No encuentro oraciones completas solo preguntas. Ínsito en esta auto inquisición. Me hace falta el fuego, la hoguera. Tal vez una soga al cuello.  Siempre pienso más claro con una soga al cuello.

La pregunta del millón:
-¿Qué estoy haciendo? –
-¿Me gustas?-
- Me gustas.-
-¿Me gustas?-
-Agh.-, Me auto desespero.

Para colmos basta con anunciar que desde que despedí a ese mi editor, no ha querido pasarse por mi sala nunca más.  

Y lo mejor:
-Te gusta como escribo.-
-Te escribo.-
-¿Porqué te escribo?-
-¿Cuántos días llevas en mi vida?-
-¡Y te escribo!
- ¿Por qué te escribo?-
-¿Quién te crees?-
-¿Quién te creo? -

Vuelvo a empezar.

Hola. Te conocí, te escuché, te reí. A dos pasos, ajetreada y burlona intentando alzarme, calentándome las piernas y vistiéndome con todos los puntos suspensivos que pude robarle a mis pensamientos. No pudiste haber dicho más de 50 palabras y me interesaste. Nada particular, nada verdaderamente relevante, colocando un recordatorio en un pizarrón de corcho en algún lugar próximo las áreas 39 y 40 de Brodmann.

" : se refiere a la evocación inmediata del material presentado o la evocación durante un repaso ininterrumpido. Tiene una capacidad o amplitud limitada. Se evalúa mediante la repetición de dígitos, palabras, frases, secuencias de bloques, ritmos, etc. La memoria verbal a corto plazo está mediatizada fundamentalmente por las áreas de las circunvoluciones angular y supramarginal del hemisferio izquierdo."


 Y luego deliberadamente te busque, te provoqué, te suscité.


-Quiero escribir una tarjeta de cumpleaños.-
-No me importa a quien.-
-Claro que importa.-
-¿Quieres escribir una tarjeta de cumpleaños?
-Ay, por favor.-
-Quiero sentirme importante.-
-Me soy importante.-
-Quiero sentirme responsable.-
- Pero sobretodo quiero ausentarme de mi presencia.-

Quiero olvidar la prudencia y quiero nadar en el  río a la esquina de mi casa.

-Quiero cerrar la puerta,-
-trancarla-
-y dejar de recibir visitas.-
-Quiero cerrar la cocina,-
-colgar el mandil.-
-Quiero estar sola.-

Eso quiero. Quiero estar sola. 

-No sin ti,-
-solo sola,-
-físicamente,-
-sola,-
-denme un rato.-
-Quiero tiempo para estar sola.-

Por eso ya no escribo. No escucho lo que pienso. Me cansé de tratar, de entretener. Quiero estar sola. Por eso no te comprendo por eso no te encuentro en mi persona. Es por ello que no he podido definir quién eres para mí o incluso simplemente quién eres.

-He intentado protegerme,-
       -(¿de qué?)-
       -(¿explícame cómo exactamente?)-
- informándome de tu vida.-
- ¿Y luego?-

Otra pregunta de millones. De nada me sirve. Me entero de todo y de nada. Y ni si quiera es que quiera o no enterarme. Simple morbo. Parecen estos días parodias de mal gusto.

Y mi conexión contigo:
-tus ojos,-
-tu boca,-
-tu lengua,-

Mi deseo por ti.

-Se me antojan tus labios,
-tus huesos,-
-tu tinta,-
-tu carne,-

 Me ahogo en tu voz.

-Más importante,-
-más peligroso,-
-más inquietante:-

 le maúllo a tus pensamientos.

-Quiero ararte la cabeza.-
-Quiero beber de tus palabras,
-tu música,-
-tu cabeza.-

 Me encanta tu cabeza.

-¿Volvemos a hablar de trépanos?-

 Escojo con cuidado mis palabras y mis movimientos para la actuación perfecta y es cuando mi cuerpo y mi voz me traicionan y te regalan mi realidad, solo mi verdad, mi trasparencia.

-¿Quién te nombro acreedor de mi realidad?-
-Sin buscar nada-
-y buscándolo todo,-
-encontré bastante.-
-¿Será eso lo que me aterra?-

 De nuevo te pondero en la posibilidad de haber encontrado algo que
-¿buscaba
- no buscaba?-

A veces te creo y a veces no. Es esa experiencia de saber reconocer las mentiras.
-y tus verdades suenan a mentiras-
-y sin embargo son verdades-
-¿son verdades?-

 Mi naturaleza te cree, mi experiencia te duda.

-Maldita experiencia.-

 El dolor me tiene sin cuidado.

-entonces ¿porqué me reservo?
-¿porqué me reservo contigo?
-¿Porqué te entrego todo
- y nada?

Y sin embargo, a una semana te entregó todo. Te vomito mi verdad , mi vida entera.

-¿Qué haces?- Me sigue gritando la reina del espejo.

Perdóneme majestad. Estoy entregando su cofre cerrado con esos agüeros perfectamente colocados para dejar entrar el aire. El vecindario del adiós se alborota y los fantasmas agitan sus cadenas golpeando los tablones que atrancan las puertas. Los civilizados me miran recorrer la pedrería del vecindario, escandalizados.

-Me conocen,
-nos conocemos-
-y hoy me desconocen-
-y hoy no logro hacer que me reconozcan,-
-su dueña,-
-su gestora.-

Quiero un regalo. 

Vuelvo a empezar (segunda parte).





Mi Perfecta Parodia de Ti 14/Ago/2011

Te extraño como la pared inestable a mi espalda. Recibí tu mensaje y me siento deseosa de llamarte. Me he encerrado em un cuarto de espejos queriendo buscarte. Afuera gritan mi nombre. Esperanzada de tus palabras pero he dejado tu faro atrás. Y el deseo me coge por detrás, no me deja. Es tu requerimiento y sé que no lo aceptaré. Te deseo a mi lado, tu cuerpo cálido y gustoso de mi cercanía. Extraño hoy tu amor ahogada en tequila y cerveza y quiero egoísta pedir de tu compañía. Te canto aun y te cuento en mis pestañas, aun a sabiendas de mi camino. Me disculpo al decirte que eres mi fantasma embriago que hoy me dispersa de lo que siento. Iré a buscar una mujer a quien besar. Mi perfecta parodia de ti.

Oídos Ebrios 23/10/2011

Chocolate y burbujas. De aquí a allá con las pestañas en alto y los pies en punta, casi como bailar. Plato y plato de cortejo, sabiendo que aun conservo mi candidez de mejillas rosadas y una mirada coqueta. Sonrisa inocentemente en pleno contento de mi naturaleza seductora. Selva de concreto, como muchos la llaman, en un ir y ceñir de caderas solitarias. Escalando tacones de aguja y porcentajes de alcohol que dan sueño y contento. 

¿Qué nombre poseen tu brazos lejos de esta inconstancia duradera y cuestionante? Allá en tu cama fría, en una habitación repleta. Ahógate en tus pertenencias sucias y costosas donde puedas huir a una melodía intermitente del canto de una sirena y de los destellos agitados de sus ojos en tu mar. Buena sea tu noche a años de distancia donde nuestras vidas siguen en paralelo. Donde en silencio me busca tu sexo deseoso por borrarme con alguien mas. Repitiéndose a cada girar que ha de olvidar mi nombre y la calidez que te ha brindado mi pelo. Levanta tu mirada ebria para mirarme en transatlántico. Quizás son mis oídos los ebrios que te escuchan llamar mi nombre, 
Buscando recobrar el ritmo con entradas antiguas que se habían calculado como salidas. Continua la búsqueda. Tal vez más tarde, tal vez mañana las teclas vuelvan a hacer melodía y no tan solo sonido.

Año Nuevo 7/Ene/2012


Este año se me vino y se me fue, sin dar pie a albures. Es sin duda uno de los años que más lágrimas me ha cobrado, pero también son aquellas que más dulces me han sabido. Quizás en una vida entera no podría haberme llenado de tanta satisfacción como me siento ahora al cerrar el año. Me alienta el saber que aun tengo mucho mucho por lograr y retos que imponerme, personas que amar y amor que recibir. También debo decir que es posible que jamás me sintiera tan amada y apreciada en este año como en cualquier otro año de mi vida. Mi familia, mis amigos, los viejos y los nuevos, mi expareja, claro, cuando no exista el prefijo.  

Creo que hoy es pura emoción lo que me sobre vuela de mis pies para poder escribir. En jamás existe tanto y tanto espacio para tantos quizás.  Tanto que me regalo Dios y la vida este año. Tanto y tanto que me obsequié a mí misma. La tradición risueña de barrer malas vibras, echar el agua fuera y correr con maletas en mano, con la que empecé el 2011, puede bautizar fácilmente lo que escribí a pulso en este último capítulo. ¿Dónde quedan los puntos y los cambios de párrafo? Ni siquiera sé dónde ha terminado un libro, una secuela, dónde a veces rima y en ocasiones se escucha una total disonancia.

Puedo decir que las veces que me abrí las rodillas tanto metafórica así como literalmente hablando son cuestiones en esta vida que te hacen recordar que es precisamente vida lo que tenemos, que estamos vivos. Aprender a gozar en el dolor es un regalo que muy pocos entenderían. Una cualidad de la que me hago orgullosamente acreedora. El mantener la ligereza de corazón y de talones como aprendo cada día de mi Madre. La fidelidad, la lealtad y el entrañable compañerismo del que soy testigo entre Mamá y Papá. Y es Papá precisamente quien me ha enseñado las más grande heridas y la pasión para levantarse y de desplegar con orgullo las cicatrices que tanto le han costado. En una comparativa burlona con Bruce Willis, siendo aquel que le grita de cara a la muerte que haga de él lo que le plazca y que sin importar cuantas veces le acompañe en la cama y nuevamente partiendo por la mañana, habrá de desperezarse, comprender sus posibilidades y lograr aciertos con ellas. Porque hoy no se nos regalo nada que no nos mereciéramos. Papá, Mamá, hoy  continúan enseñándome como se ha de vivir. No me leccionan, es su ejemplo el que me impulsa. Son estos días, todos los 365, buenos y malos, incluso los neutros, incluso los de hueva, los de desvelada, los engordadera, todos, todos se los dedico. Pues una vez antes ya lo he dicho. El día de hoy soy quien soy por ustedes. Hoy por hoy vivo enamorada de mi vida, con la pasión con que me levanto cada día…. Incluso cuando no puedo levantarme. Son las ganas de vivir con las que me han inyectado cada instante.

Este año comenzó con decisiones fuertes, donde sin saber realmente cual sería el resultado final tomando cada vuelta, cada esquina, con esa sarta de trámites y papeleos que ya hemos abordado antes, el rechazo de mi primer proyecto de tesis. Un material en el que tenía más de un año trabajando. Mi tiempo primero como funcionario público. Un puesto que me inundó de amor por México, de pasión por sus problemas, de cariño por mi gente. Que debo dar a cada quien su crédito, no fue simplemente por logro propio. Mira que viendo dentro de mi propia familia extendida, el día a día de un puesto público, la convicción y los obstáculos. Más sin embargo el crédito principal por mi rejuvenecido amor por México saben bien a quien se lo debo. Un nombre que aun no me atrevo a mencionar pero que le guardo con cariño en la memoria.
Fueron también todas esas noches y días de vivir en un ambiente domestico adoptar nuevos roles con ese nombre de cuatro letras y una tilde. Si si, como ya lo hemos mencionado antes. Esos roles y capacidades que describí en mi misma para a ser la mujer tradicional y moderna, extravagante y conservadora, el ama de casa, y la aspirante a maestría en criminología, de los dos extremos viviendo a su lado construyendo nuestro propio techo. Las diferencias en nuestras metas, convicciones y toda aquella lista de cosas que la gente quiera nombrar que nos separaron. Simplemente fueron nuestros distintos tiempos. Porque como alguien alguna  vez me dijo, es el estar a destiempo lo que rompe las relaciones. Y eso precisamente encontramos en un pentagrama sin notas. Un destiempo, ni siquiera un silencio.

Nuevamente fueron los brazos familiares los que me ayudaron a recoger cada uno de mis pedacitos, de esas migajas que se me fueron cayendo, quienes avivaron la luz de mi espíritu. Fueron los brazos familiares, mis dos mejores pulseras de lana. Esas que son de gala entre cabrones. El cuerpo limpio de una mujer ácida a quien preste mi exclusividad, mi fidelidad, mi compromiso. Tres cómplices.

 Fueron también las escapadas de noche, las comidas de dos para hablar de sueños que no me dejaron ni por un momento olvidar donde estaba mi meta. Ese tan mencionado rinconcito de cajeta en Los Remedios de mi corazón de repuesto.

Teclazo a teclazo seguí construyendo el siguiente eslabón de lo que iría formando mi cota de malla. Siempre en guardia y aun con la misma ligereza con la suficiente prudencia sin perder la fe en las personas que pueda encontrarme y que a cada tiempo decidan caminar a mi lado para después partir camino. Siempre dejando fotos y recuerdos  tapizando las paredes de mi corazón, mi memoria y mi sistema límbico. Sabiendo que volveré en algún momento a encontrarme con heridas nuevas y con gozos sin precedentes.

Así pues terminé mi tesis, se aprobó en la dirección y presenté mi examen profesional.  Me convertí en licenciada. Cinco años de mi vida invertidos en mi alma mater. Quizás pude haberme esforzado mas, quizás pude fiestar menos. Pero no, así fue, así lo viví, así lo gocé, cada momento. Por primera vez en muchos meses el ritmo de mi paso empezaba a darme aliento y sin embargo me dejaba con diez días para encontrar mi centro y despedirme del país del que recientemente me había enamorado a pesar de haber vivido veinticuatro años en él. Me despedí de él en su debida forma. Tomé uno de sus estados como mi amante personal y me deje acariciar, besar y hacer el amor por la tierra. Me deje gozar por la selva, sus aguas, sus sonidos y la gente…. La comida. Claro mi apetito siempre al pie de mis muñecas.

Volví a la casa paterna por quince días y me sentí niña pero a la vez madre. Me di cuenta de cómo los papeles se invierten. Como los hijos tomamos otros papeles. En el nido vacío el amor de mis padres se palpa más que nunca, se saborea. Un amor de tanta complicidad tanta lealtad, donde siempre hay un secreto entre ellos que nadie más entiende. Como se han vuelto a descubrir y a construir una nueva relación. Novios de nuevo casi. Novios con cuarenta años de casados. Que envidia. Mi boya perfecta. Mi esperanza.

Poner pie en un nuevo huso horario en una gama de grados centígrados ajenos a mis tres capas de lana, algodón y quizás una piel sintética y una maleta de más de 23 kilos. Encontré una nueva familia de dinámica tan distinta que me acogieron sin preguntas y lo que es mas sin, respuestas. Entrar a una casa ajena con todos los privilegios, las cortesías y las monerías de tres niños pequeño y… un diablo adolescente. No, no es sentido tierno y mucho menos figurado.

Sobre ruedas me abrí paso en una nueva ciudad, en nuevos libros y nuevas aulas. La desenvoltura de la lengua traducida, los coloquialismos, los acentos, los amigos.  Las discusiones y debates avivados por las diferencias culturales y de acentos siempre enriqueciendo las palabras de quienes son nuestros tutores.
Se me viene tarde a escribir esto y sobre todo a escribir de ese graznido tan particular que cuelga de un vértice de mi cuello. Cómplices en un país extranjero. Dando la bienvenida al año nuevo con deseos y fuegos artificiales, compartiendo la Navidad con dos personas tan distintas a mí y a la vez tan parecidas. Encontrar el compañerismo en más de 7 décadas de sabiduría. En la otra esquina agregué con un amor negado bocados a mis muñecas robándome un cariño que no me correspondía y que quizás no debí permitir.

En mi soledad redescubrí mi propia sensualidad, mi moda, mi andar, mis manos y mis dedos, mis propios labios y mi lengua. Me pude reconocer reflejada en una pared blanca y recostada en sabanas negras.
Ya de por si me alargué y no puedo concluir y no puedo abarcar todo aquello que este año me regalo.
Mi tan olvidada y tácita voz. Se puede decir que me reinvente y sin embargo sigo siendo la misma de siempre. ¿Y quién soy yo? Yo soy 44. Yo soy yo. Yo soy. Feliz 2012. Bring it on. 

miércoles, 6 de junio de 2012

18/05/2010

O. Drake Bosco Hernandez standing by her body, head held high in dignity with tears strolling down his face, his gun resting on the desk holding the one unfired bullet he never had to use. His back ackes from the effort of holding still, keeping the shaking at bay, terrified of crumbling down. His chest unmoving, holding breath for more than a minute now, afraid of screaming. There's a knock on the door muffled by the barking of the animal which knows his master is no more. Another minute and the knocking continues, still no breath has been drawn. His mouth opens in surprise, sore of clenching his teeth, and his lungs expand as he gets called back to reality. He swallows. There's a key on the lock, the sound of dominated hills on the steps. Her red dress brushed the carpet as she walked. A pair of smooth naked arms he had never met before looped around O. Bosco's neck. Physics and logic said againts the existance of the three son now only two remain. Hope Platagenet died one non-special night clinging to his picture for dear life.

Dear Hope Plantagenet, rest in peace my friend.