jueves, 30 de junio de 2011

Mutilada

Me he sentado aquí para dejar fluir mis dedos en unas teclas frías. Para ver si así logro llegar a ti sin que tú lo notes. Para ver si así logro tocar tus labios sin que tú me pruebes. Para ver si así logro buscarte sin encontrarte. Me refreno encadenándome a tu cama, que ahora es solo mía. Me revuelvo entre las sabanas sin encontrar el límite de tu cuerpo. Esta casa se siente vacía y muerta y a tu partida solo has dejado tus miedos. Tus miedo de quererme y saberme contigo. Tus miedos de ser tú el abandonado por lo que me has abandonado primero. En este concurso que juegas solo has ganado, pues me has herido y te has ahorrado tus propias lágrimas.

Tienes la garganta seca pues no me has llorado, pero me sufres. Aun tengo los dedos engarrotados, tiene tiempo que no me entinto y me resulta ajeno.... punto.... punto punto... punto.... punto punto punto. Escribo puntos suspensivos para sostenerte en este pensamiento, en este recuerdo que aun no me decido si enterrar o conservar. No se si puedo hacerte un hueco sano en mi memoria donde no arañes las paredes de este corazón, donde no me desgarres las entrañas rogándole a mi consciencia que te marque, que te escriba y te invite a poseerme. Porque en tus brazos me deshice y descubrí el candor de mi propio cuerpo.

Aun en el frío de estos 60 metros te mauyo buscando tu sombra en las líneas de la puerta, agudizando el oído para escuchar tus pisadas en el pasillo y el sorteo de las llaves en tus manos. Es solo el tintineo del vecino, las llaves en el cerrojo, reconozco la distancia y aun así mi mirada no deja la perilla de la puerta esperando verla girar para verte volver a casa, tu casa, mi casa, para ver volver mi hogar y juntos empacar maletas y ser yo tu hogar en mí para poder anidar en ti a donde vayamos, cruzando fronteras y recorriendo carreteras. Supongo tus raíces fueron mas fuertes que mis alas. y quise alzar el vuelo contigo a mi lado y me falto ternura para notar que solo habías mimetizado mis plumas con temores, con dudas, cicatrices y con cera.

Ladrillo a ladrillo y fuera de la casa paterna me he ido construyendo mi propio hogar en mí y en mí. Pues esta familia se quedado en dos menos uno.... eso siempre iguala a uno. Esta familia se ha quedado en uno. Bien, ahí esta y lo he dicho. Esta familia la has dejado en uno. Pero uno siguen siendo números verdes, aun estoy en desigual a cero porque en uno se suma y en uno me crezco. Esta familia nuestra no esta muerta solo mutilada. Yo no estoy muerta solo mutilada.

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