jueves, 27 de diciembre de 2012

Misión de rescate no.244325 La última

Curiosamente en estos momentos en los que más sola estoy físicamente siento la necesidad imperiosa de estar sola en mi cabeza. ¿Será tiempo de huir otra vez? Me siento tan atrofiada de pensamientos circulares que no me estimulan ni me retan intelectualmente  'Quiero estar sola' el pensamiento más recurrente y consistente de mi vida. El pensamiento más reconfortante de mi vida. Necesito esa paz mental que últimamente me evade. Extraño mi diálogo interno. ¿La realidad? No estoy feliz conmigo misma. Por eso no he podido hablar conmigo misma. ¿Cuándo nos peleamos? Creo que fue en algún momento entre el 58 y el 65. Hace falta cortarme la garganta a punta de espada.Por primera vez me siento incomoda en mi propia piel. Quizás sea tiempo de recuperar mi piel. Todo es cuestión de la maldita decisión  Me quedo corta de las circunstancias de mi vida y lo que necesito es un mind bitch slap. Necesito despertar. Me siento feliz con mi vida, con mi futuro, pero este pinche presente, este leeeento y a la vez insuficiente presente es el que me está matando, matando de aburrimiento y nefastes. Irónicamente soy víctima de mi autocompadecimiento y este lloriqueo, el autolamento. Me siento como perro lloriqueando patéticamente por las esquinas de mi cabeza ¿Cuál es la necesidad del tiempo de pasar tan pinche lento? Un día a la vez supongo. Bah... de nuevo con las frases prefabricadas. He descubierto en los últimos meses que la base existencial de la depresión es el exceso de tiempo. La ansiedad me está volviendo loca, pero ¿deprimida?  Now that would be a first. No. Sufro de un asqueroso caso de apatía y pereza mental. Tengo tan metida en la cabeza una idea tan distorsionada de perfección, Mi perfecta idea de perfección, y eso me hace feliz. Y eso me satisface. ¿Problema? Todo encaja en mi bendita perfección menos yo, cuando anteriormente había sido el único elemento constante. Me he olvidado de mí. ¿Y quién soy yo? Ja. La pregunta de millón. Si, estoy sufriendo de un asqueroso cuadro de apatía  Al menos siento un tanto de mí volver a mí. Estoy tan enfocada en el tiempo y en la distancia que me olvidé de lo que tengo aquí. Y así surgen las misiones de rescate. Un rescate mental y físico de mi misma. Genial... ahora sueno a libro de autoayuda. Y de nuevo hace aparición la apatía. Supongo que se llevará la noche. Necesito sobrevivir principalmente dos días. No es tan grave. Quizás es la tragedia  la desesperación y la desesperanza las que extraño. ¿Realmente soy así de adicta al desborde emocional? Si, si lo soy. Junkie. Necesito que algo detenga esta quietud. Necesito velocidad, sorpresa, necesito movimiento. Dos, luego cuatro, cuatro más, tres, dos, cinco. Esa es mi combinación ganadora. Si puedo aferrarme a esa combinación sobreviviré a la apatía  sobreviviré a la amenaza de la depresión, sobreviviré a la decepción, sobreviviré a mi misma. Misión de rescate no.244325. Se acabó